domingo 16 de agosto de 2009

EEUU: Obama no quiere armas nucleares, pero vende otras


Por Thalif Deen






Crédito: Peter Souza/Casa Blanca

NUEVA YORK, ago (IPS) - El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, prometió tomar medidas concretas para que el mundo sea un lugar sin armas nucleares, pero en sus planes no están incluidas las convencionales, a juzgar por el aumento de las exportaciones registrado este año.


"El gobierno de Obama no le ha prestado mucha atención a la política de Estados Unidos en materia de comercio de armas", señaló Natalie J. Goldring, investigadora del Centro de Estudios de Paz y Seguridad de la Facultad Edmund A. Walsh de Servicio Exterior, de la Universidad de Georgetown.

La venta de grandes dispositivos, incluidos aviones de combate, misiles, buques y tanques de guerra aumenta, apuntó.

De hecho, parece que todo sigue igual pues Washington prevé vender este año una cantidad sin precedentes de armamento, añadió Goldring.

La venta de armas a los gobiernos de otros países superarán los 40.000 millones de dólares a fines de este año, según anunció el Pentágono, más que los 36.400 millones de 2008.

A principios de ésta década, la venta de armamento fue de entre 8.000 millones y 13.000 millones de dólares al año. Pero en la primera mitad de éste año ya llegó a 27.000 millones de dólares y la tendencia sigue al alza.

Los compradores son los principales aliados de Estados Unidos como Afganistán, Bahrein, Corea del Sur, Egipto, Grecia, Jordania, Israel, Pakistán, Tailandia, Turquía y Emiratos Árabes Unidos, entre otros.

"Son buenas noticias para los fabricantes que históricamente han tratado de vender armas para contrarrestar un posible recorte del presupuesto militar", indicó Goldring. "Pero malas para quienes esperábamos que el gobierno de Obama reviera la política estadounidense en la materia".

Los datos brindados por el Pentágono no son claros, puntualizó Siemon Wezeman, especialista del Programa de Transferencia de Armas del Instituto Internacional de Investigaciones para la Paz de Estocolmo (Sipri, por sus siglas en inglés), con sede en Suecia, y especializado en conflictos y asuntos de seguridad.

No queda claro si los 40.000 millones de dólares corresponden a las ventas reales o a las posibles, las proyectadas o las encargadas este año.

Dicho eso, las exportaciones de Estados Unidos muestran una clara tendencia al alza para lo cual hay varias explicaciones, indicó.

"La más importante es, quizá, que ahora hay menos fabricantes de grandes dispositivos de alta tecnología que hace 10 o 20 años, lo que disminuye las posibilidades para los compradores", explicó Wezeman.

El armamento de origen estadounidense suele ser de tecnología muy avanzada y muy diverso, lo que le permite al comprador adquirir todo lo que necesite, en especial en materia de insumos de combate complejos como aeronaves, misiles y dispositivos electrónicos.

Hay muy pocos fabricantes de armamento de alta tecnología, lo que aumenta el peso relativo de Estados Unidos, tendencia que probablemente se mantenga.

Un buen ejemplo es el avión de combate Joint Strike Fighter (JSF), creado este año. Es prácticamente único en su tipo y hay varios interesados. Es posible que las proyecciones oficiales de ventas de este año incluyan más pedidos de esta aeronave.

El programa del JSF se perfila como el más grande en términos de volumen de exportación, y tiene margen de crecimiento todavía porque casi no tiene competencia en el mundo.

Con eso basta para que las exportaciones de armamento de Estados Unidos permanezcan altas durante los próximos 20 años o más, indicó Wezeman.

Además, los grandes clientes tradicionales de Estados Unidos Australia, Arabia Saudita, Corea del Sur, Emiratos Árabes Unidos, Gran Bretaña, Japón, Pakistán, Taiwán y Turquía, ya hicieron pedidos o tienen previsto hacerlo en breve.

Muchos de esos países aumentan sus presupuestos militares y prevén adquirir los últimos avances en la materia, pese a la crisis financiera internacional, subrayó Wezeman.

Las naciones reaccionan ante lo que interpretan como amenazas: la guerra contra el terrorismo, lanzada por el gobierno del ex presidente George W. Bush (2001-2009), el crecimiento de China, los programas nucleares de Corea del Norte e Irán o las actuales operaciones militares en Afganistán.

Taiwán tiene previsto hacer un pedido de varios miles de millones de dólares este año, tras ocho de negociaciones y muy pocos encargos a Estados Unidos en 2008.

Por su parte, Arabia Saudita anunció varias adquisiciones por un monto superior a los 10.000 millones de dólares. Los pedidos tienen previsto concretarse entre éste y el año próximo.

Además, Estados Unidos entró al enorme mercado indio con un "aperitivo" que asciende a entre 2.000 y 3.000 millones de dólares. Varios acuerdos fueron suscritos este año y hay otros previstos.

Este país también es uno de los principales proveedores de armas de Iraq, cuyas compras ascenderán a unos 10.000 millones de dólares y deberían concretarse en el periodo 2009-2010.

El gobierno de Obama comenzó lentamente a autorizar nuevas ventas de armas, según datos de la Agencia de Cooperación para Seguridad y Defensa (DSCA), del Departamento (ministerio) de Defensa, señaló Goldring, de la Universidad de Georgetown.

En los primeros cinco meses del actual gobierno, la DSCA notificó al Congreso legislativo de ocho grandes pedido de armamento. Pero las cosas se aceleraron en los últimos meses.

Sólo en julio, la DSCA notificó de otras ocho posibles ventas y, en la primera semana de este mes, remitió al Congreso otros 10 pedidos.

"A juzgar por declaraciones públicas, altos funcionarios del gobierno de Obama se tentaron con la posibilidad de expresar su amistad y su compromiso en las relaciones bilaterales y multilaterales mediante la venta de armas", señaló Goldring.

Funcionarios estadounidenses solían recurrir al argumento de que las armas que vendían permitían a los países compradores hacerse cargo de su propia defensa.

Pero las armas de Estados Unidos parecen haber exacerbado las mismas amenazas que debían evitar, alentaron la carrera armamentística, intensificaron las rivalidades regionales y aumentaron el costo en vidas humanas de los conflictos que se desataron, añadió Goldring.

Los políticos deberían tomar en cuenta las posibles consecuencias negativas de la venta de armas en vez de permitir los excesos del pasado.

El peso de la prueba debiera recaer sobre quienes quieren vender armas, no sobre los que tratan de detener el comercio, sostuvo Goldring.

Obama parece comprender las consecuencias negativas de la venta ilimitada de armas pequeñas y ligeras porque se expresó con elocuencia sobre los daños que ocasionaron y comenzó a trabajar para revertir algunas de las políticas implementadas por el gobierno anterior en la materia.

"Gran favor se le haría a nuestra seguridad nacional si esas iniciativas se expandieran al conjunto de armas convencionales", subrayó Goldring.

(FIN/2009)

viernes 23 de mayo de 2008

Transgénicos son el problema, no la solución


Por Julio Godoy

BONN, 23 mayo (IPS) - La crisis alimentaria internacional llevó a que algunos propusieran los transgénicos como solución. Pero esto renovó las advertencias sobre sus efectos negativos en la salud y en el ambiente.

Muchas de las preocupaciones fueron planteadas en la occidental ciudad alemana de Bonn, donde se reunieron más de 3.000 delegados de 147 países con motivo de la IX Conferencia de las Partes del Convenio de las Naciones Unidas sobre Diversidad Biológica (COP 9), que comenzó el lunes y concluirá el 30 de este mes. El encuentro se propone estudiar formas para usar la biotecnología con seguridad. Mientras, científicos, agricultores y ambientalistas de varios países siguen alertando que los productos genéticamente modificados presentan un riesgo y no son una contribución a la producción alimentaria. En Francia, agricultores se quejan de que los cultivos con modificaciones genéticas contaminan los orgánicos. Julien y Christian Veillat, productores de maíz orgánico de la localidad bretona de Villiers-en-Plaine, unos 400 kilómetros al oeste de París, aseguran que sus cultivos fueron contaminados por transgénicos, a pesar de que la plantación más cercana se encuentra a unos 35 kilómetros de distancia.

El hecho fue constatado en un análisis de rutina a finales de abril por una cooperativa agrícola de la zona donde los Veillat tienen sus tierras. A raíz de eso, el maíz orgánico ahora sólo puede usarse como forraje para el ganado.

Los Veillat entablaron una demanda legal contra el gobierno. "La contaminación sólo pudo venir del maíz transgénico", dijo a IPS un portavoz de la asociación local contra la agricultura con modificaciones genéticas Georges Castiel.

El productor de vino orgánico de la sudoriental región francesa de Provenza, Jean-Pierre Margan, dijo a IPS que la contaminación de los cultivos orgánicos es un problema permanente. "Partículas de transgénicos pueden ser transportadas muy lejos por el viento y el agua y contaminar su cultivo, aun si usted trabajó muy duro para evitar cualquier riesgo", explicó. El vicepresidente del gobierno local de la occidental región de Poitou Charentes, Serge Morin, señaló que es necesario que "el Estado revise sus procedimientos sobre los productos con modificaciones genéticas, incluido el cese inmediato de todos los cultivos de ese tipo que se hacen a cielo abierto". "Además, todos los agricultores orgánicos cuyos cultivos hayan sido contaminados deberían recibir indemnizaciones", apuntó. Esos casos llevaron a numerosos chefs y productores de vino a lanzar una campaña para evitar la propagación de bebidas y alimentos con modificaciones genéticas.

"No tenemos competencias científicas para intervenir en el debate acerca de las consecuencias sobre la salud de los productos transgénicos", reza la misiva dirigida al parlamento francés. "Pero consideramos que, de acuerdo con el principio de precaución en materia de alimento y salud, los productos genéticamente modificados deben sencillamente prohibirse de nuestras mesas", añade. Campañas similares se llevan a cabo en otros países europeos. Numerosos científicos y ambientalistas señalan que independientemente de las preocupaciones en materia de salud, los productos con modificaciones genéticas tampoco son una opción para la crisis alimentaria.

"La mayoría de las modificaciones genéticas hechas a los cultivos apuntan a hacerlos más resistentes a plagas y hierbas malas, pero no a aumentar la producción", señaló Hans-Joerg Jacobsen, biólogo de la Universidad alemana de Hanóver.

"Los cultivos modernos sin modificaciones tienen mayores producciones que las propias semillas transgénicas", apuntó.

"La idea de que los transgénicos pueden contribuir a alimentar al mundo forma parte de la propaganda que la industria bioquímica utiliza desde hace años, pero es falsa", subrayó Arnaud Apoteker, quien lidera la campaña contra los productos con modificaciones genéticas de la organización ambientalista Greenpeace Francia. Algunos representantes de la industria bioquímica lo reconocen. "Los cultivos transgénicos no resolverán el hambre en el mundo", dijo el director de la rama científica de la gigante BASF, Hans Kast, al periódico alemán Die Sueddeutsche Zeitung.

Está el caso de África, el único continente que no produce suficientes alimentos para alimentar a su propia población, a pesar de que 70 por ciento de sus habitantes están empleados en el sector agrícola.

"Al aplicar métodos de cultivo convencionales, sin modificaciones genéticas, se puede elevar de forma sustancial la productividad agrícola en África", dijo a IPS el director de la no gubernamental Welthungerhilfe, Hans Joachim Preuss. "Lo que más necesita la agricultura africana son mejores y más eficientes sistemas de irrigación, no semillas transgénicas", apuntó. Se cultivaron 114,3 millones de hectáreas de transgénicos en 23 países por más de 12 millones de agricultores", según cifras divulgadas en Bonn por CropLife Internacional, federación que representa a las corporaciones de la industria bioquímica. (FIN/2008)

jueves 22 de mayo de 2008

ABC DEL IMPERALISMO EUROPEO


Mapa de África de 1911 que muestra los reclamos coloniales de cada país europeo. Las posesiones británicas están de amarillo y las francesas, de rosa.

REPARTO DE UN CONTINENTE

El reparto o repartición de África, también llamado la disputa por África o la carrera por África, fue la proliferación de los reclamos europeos sobre el territorio africano durante el periodo del Nuevo Imperialismo, entre la década de 1880 y el comienzo de la Primera Guerra Mundial, que involucró principalmente a las naciones de Francia, Alemania y el Reino Unido, aunque también participaron Italia, Portugal, Bélgica, España y, en menor medida, Estados Unidos, este último país a través de la fundación de Liberia.

Hablar de la llamada "disputa por África" es continuar un debate de más de un siglo de antigüedad. La segunda mitad del siglo XIX, alrededor del año 1880, vio la transición del imperialismo "informal" que ejercía control a través de la influencia militar y de la dominación económica a aquél de dominio directo. Los intentos para mediar la competencia imperial, tal como la Conferencia de Berlín (1884 - 1885) entre el Reino Unido, Francia y Alemania no pudieron establecer definitivamente los reclamos de cada una de las potencias involucradas. Estas disputas sobre África estuvieron entre los principales factores que originaron la Primera Guerra Mundial.

CONFERENCIA CONFISCADORA

La Conferencia de Berlín, celebrada entre el 15 de noviembre de 1884 y 26 de febrero de 1885 en la ciudad de Berlín fue convocada por Portugal y organizada por el Canciller de Alemania, Otto von Bismarck, con el fin de resolver los problemas que planteaban la expansión colonial en África y resolver su repartición.

Catorce Estados fueron representados: El Imperio Alemán, el Imperio Austrohúngaro, Bélgica, Dinamarca, el Imperio Otomano, España, Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Italia, Países Bajos, Portugal, Rusia y Suecia.

En ella se proclamó la libre navegación marítima y fluvial, la libertad de comercio en el centro del continente africano, el derecho a colonizar un territorio si se ocupaba la costa de éste, entre otras cosas.

El proceso de colonización se realizó siguiendo las grandes vías fluviales, como los territorios del Níger, que fueron explorados entre los años 1788 y 1830; la cuenca del Nilo y la región de los Grandes Lagos Africanos, entre 1854 y 1859; el Zambeze, entre 1841 y 1873.

La exploración del río Congo motivó las rivalidades entre varios países, por lo que el canciller Bismarck actuó como árbitro en la Conferencia, donde se estableció el Estado Libre del Congo (actualmente República Democrática del Congo), bajo soberanía de la Asociación Internacional del Congo y propiedad privada del rey de los belgas Leopoldo II, y de un Congo francés, ambos con salida al mar; la libre navegación por los ríos Níger y Congo, así como el principio del derecho a la posesión del traspaís a partir de un enclave costero.

Así, la costa mediterránea africana quedó en manos de Francia y el Reino Unido; la costa oriental se dividió entre los alemanes al sur y los británicos al norte. La costa occidental quedó en poder de los belgas, franceses y británicos. Los italianos consiguieron Somalia y los portugueses, Angola y Mozambique. Sin embargo, pronto estallaron conflictos por la posesión de las zonas más estratégicas o más ricas, como en el caso de Túnez, Egipto y Marruecos


miércoles 2 de mayo de 2007

PROPUESTA PACIFICADORA DE DAVID LYNCH

Propone David Lynch combatir violencia en escuelas con meditación

NUEVA YORK, EU, MAYO 1, 2007 (AFP).-El director de cine David Lynch llamó el martes a las escuelas de todo el mundo a adoptar la técnica de meditación trascendental para ayudar a evitar ataques como el registrado el mes pasado en una universidad estadounidense, en el que murieron 33 personas.

"Creo que las reglas sobre pistolas en las escuelas nunca detendrán la violencia escolar", dijo Lynch en un comentario en internet, promoviendo la meditación, que ha practicado durante más de 30 años.

"¿Qué es lo que está causando esta furia y este desequilibrio que hacen que un estudiante quiera herir a otro estudiante o a muchos otros estudiantes?", preguntó el cineasta, de 61 años, cuyas películas incluyen "Blue Velvet" (Terciopelo azul) y "Eraserhead" (Cabeza borradora).

"La cura para esto es una cura muy hermosa, una técnica muy hermosa (...) que permite a cualquier ser humano sumergirse y experimentar este profundo nivel de vida", indicó.

En 2005 Lynch fundó la David Lynch Foundation for Consciousness-based Education and World Peace, que ha brindado casi cinco millones de dólares para respaldar programas de meditación en las escuelas para miles de estudiantes.

Su fundación quiere actualmente ver a un millón de estudiantes de todo el mundo aprendiendo meditación para reducir el estrés y fomentar la creatividad, la inteligencia y la energía.

"Cuando comencé a meditar tenía una furia dentro de mí y la sacaba contra mi primera esposa", dijo, recordando su experiencia. "Dos veces después de empezar a meditar, esta furia se elevó".

lunes 8 de enero de 2007

LA CONSTRUCCION DE LA PAZ

Escribe Leonardo Boff

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Inauguramos el nuevo año en Brasil con la esperanza de un recomienzo del Gobierno Lula, más experimentado ahora, y con sentido de responsabilidad socio-ambiental en el proyecto macroeconómico. Pero también bajo un escenario mundial, sombrío de guerra y de amenazas contra el ambiente, debido al calentamiento planetario. ¿Cómo construir la paz en un contexto tan adverso? Seguramente necesitamos superar el viejo paradigma todavía dominante, cuyas raíces se encuentran en la cultura patriarcal. Su eje estructurador es la voluntad de poder-dominación.

Ese poder tiene como paradigma la conquista, bien representado por Alejandro Magno. Se trata de un proyecto ambicioso y prometeico de conquistar el mundo entero, someter a pueblos y dominar la naturaleza. Este proyecto no reconoce límites: ha penetrado en el corazón de la materia y ha invadido el espacio sagrado de la vida. Y es radicalmente antropocéntrico. Sólo cuenta el ser humano en guerra contra la naturaleza.

No es de admirar que, en su desenfreno conquistador, haya provocado el principio de la autodestrucción: ha construido una máquina de muerte, capaz de destruirse a sí mismo de muy diferentes formas –ése es su carácter suicida- y de dañar gran parte de la biosfera.

Ha sido la voluntad de poder-dominación lo que ha dado origen al ejército, a la guerra, a la actual forma del Estado, a la modernidad técnico-científica y a la mundialización. Sin frenos, ¿a dónde nos llevará? Seguramente, no al reino de la libertad, de los derechos, de la cooperación y del respeto. ¿Qué paz podemos esperar?

La paz sólo es posible como obra de la justicia. Ninguna sociedad tendrá futuro si se asienta sobre una injusticia estructural e histórica, como la nuestra. Lo básico de la idea de la justicia es esta afirmación, «verdadera declaración de amor a la humanidad»: para cada uno, según sus necesidades (físicas, psicológicas, culturales y espirituales), y de cada uno, según sus capacidades (físicas, intelectuales y morales). En ese sentido la justicia presupone la igual dignidad de todos y la búsqueda del bien común definido por el papa Juan XXIII en su encíclica Pacem in Terris (1963) como «el conjunto de las condiciones de vida que permitan y favorezcan el desarrollo integral de la persona humana».

Si no se da una reconstrucción de las relaciones, para que sean más justas, igualitarias e incluyentes, nos veremos obligados a convivir con los conflictos y las guerras. La paz exige reparaciones históricas, y políticas compensatorias que los dominadores históricos se niegan a introducir.

Esta paz tiene su fundamento en la naturaleza misma del ser humano. Si por un lado se da en él la voluntad de poder, también le habita la voluntad de convivir. Al lado del paradigma Alejandro Magno, existe el paradigma Francisco de Asís y Gandhi, el del ciudado y del espíritu de hermandad universal con todos los seres del universo. El ser humano puede ser cooperativo con sus semejantes haciéndolos aliados, amigos, hermanos y hermanas. Hay culturas todavía hoy existentes para las cuales es posible un trato humano y fraterno entre las personas y los ciudadanos. Las tensiones y los conflictos naturales son resueltos por el diálogo, por la negociación y por la capacidad de cada uno para asumir compromisos que lo responsabilizan y comprometen con todos los demás.

Dar primacía al paradigma del cuidado y mantener bajo severa vigilancia el de la conquista hará posible la paz y la concordia entre las personas y en la sociedad mundial.

viernes 24 de noviembre de 2006

COSTOS DE LA GUERRA Y LA PAZ


Los gastos militares frente a los gastos de paz

 - Los gastos militares mundiales de 2005 superaron aproximadamente la cifra de 1 billón de dólares por año (1.100.000.000.000). Esto corresponde al 2,5% del Producto Bruto Interno (PBI) o un promedio de 173 dólares per cápita. (Instituto para el Estudio de la Paz de Estocolmo-SIPRI, 2006).


 - La contribución de las Naciones Unidas a los programas económicos, sociales y humanitarios para ayudar a los países más pobres del mundo –a través del UNICEF, el Programa Mundial de Alimentos, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y otros– alcanza los 10.000 millones de dólares por año. Las actividades de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas cuestan actualmente alrededor de 5.000 millones de dólares por año.

(Cifras oficiales de Naciones Unidas)

FUNDACIONES, POR LA SALUD Y LA RIQUEZA

Por Arturo Prins
Para LA NACION

“¿Por qué no interesan al ciudadano común en el apoyo a la investigación del cáncer?”, sugirió el premio Nobel César Milstein cuando lo visité en Cambridge, en 1991. El había ideado el método para lograr anticuerpos monoclonales y nuestra fundación financiaba en la Argentina un programa científico que los aplicaba contra el cáncer.

Preocupado por nuestros recursos, Milstein tenía presente la Cancer Research Campaign, la institución inglesa que más donaciones recaudaba con ese fin. En Gran Bretaña, como en los Estados Unidos, la filantropía está muy generalizada: los individuos, en conjunto, son quienes más aportan, especialmente los de medianos y bajos recursos.

De regreso a la Argentina, lanzamos una singular campaña en una cena benéfica, con Milstein como invitado especial. Era el 11 de marzo de 1992. Centenares de ciudadanos comenzaron a cooperar con nuestros mejores científicos a través de una moderna alcancía: la tarjeta de crédito, que por primera vez servía para canalizar pequeñas donaciones mensuales a una fundación. ¡En tres años teníamos casi 7000 donantes y ahora nos acercamos a los 50.000!

Pocos días antes de su muerte, en 2002, enviamos a Milstein un diploma que otorga la Direct Marketing Association (DMA), de los Estados Unidos, a quienes colaboran en campañas de bien público que hayan ganado un Echo Award, la distinción más importante del mundo en marketing directo, otorgada a la Fundación Sales en 2001 y en 2003.

Donar recursos para ampliar el conocimiento científico constituye una acción filantrópica, sin duda; pero al mismo tiempo permite construir riqueza.

A fines de los años 50, los países desarrollados aunaron criterios en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico para medir en términos económicos las inversiones en investigación y desarrollo (I+D). Las empresas tenían un papel protagónico: incorporaban conocimiento y desarrollaban productos con alto valor agregado, que patentaban. El Estado y las instituciones filantrópicas (mayormente, las fundaciones) cumplían otro papel: generar el conocimiento en las universidades y centros científicos y financiar las primeras y más difíciles etapas de los procesos de I+D, con capitales de riesgo.

Una economía es tecnológicamente atrasada si invierte menos del uno por ciento del PBI en I+D. La inversión argentina nunca alcanzó el 0,50%. Las economías avanzadas superan el dos y el tres por ciento.

Hay desarrollo cuando el sector empresarial aporta más del 50% de la inversión total en I+D. En los países avanzados, supera el 60%. En el nuestro no llega al 30. El Estado financia la mayor parte del proceso, por lo que nuestra industria –salvo excepciones– es poco competitiva y está protegida por altos aranceles. Todo un círculo vicioso.

Las instituciones filantrópicas son una tercera fuente de financiamiento. Las de Canadá y Estados Unidos –países líderes– aportan entre el dos y el tres por ciento del total invertido en I+D. Las de la Argentina, alrededor del 2,5%, lo que las transforma en el sector de financiamiento mejor proporcionado. Aunque no son más de 40 – entre decenas de miles–, las fundaciones argentinas que invierten en I+D tienen ganada esa posición. Aportan unos 20 millones de dólares al año y actúan mayormente en las universidades públicas y el Conicet, que generan la mayor parte del conocimiento, pues nuestras universidades privadas hacen poca investigación.

Hay que tomar en cuenta la protección del conocimiento. Nuestros científicos suelen publicar sin haber patentado. Otros países, que sí patentan, también pierden oportunidades. En mi última visita a Milstein, en 1999, lo escuché lamentarse porque la National Research Development Corporation le había negado patentar sus anticuerpos monoclonales. La entidad inglesa no vio, en 1976, su gran aplicación posterior en medicina e investigación y perdió enormes beneficios.

Nuestra fundación, que el 11 de noviembre cumplió 30 años ( www.sales.org.ar ), financia y coejecuta tres programas contra el cáncer con el Conicet. El organismo aporta personal científico de excelencia y sus institutos; la fundación, los equipos de alta tecnología, gastos de patentes, becas, asistencia a congresos, etc. Nuestros convenios con el Conicet, los primeros en su tipo, establecen la titularidad de las patentes para ambas instituciones, por lo que la propiedad de los resultados queda en el país.

El doctor José Mordoh –discípulo de otro premio Nobel argentino, Luis F. Leloir– dirige uno de esos programas: desarrolla vacunas terapéuticas antitumorales que actúan sobre la misma enfermedad y despiertan nuestra inmunología. La vacuna recientemente aprobada contra el cáncer de cuello uterino, de Merck Sharp & Dohme, es preventiva, pues este cáncer tiene origen virósico. Tras 18 años de estudios y ensayos de fase uno sobre pacientes, nuestra vacuna inicia ahora una fase definitiva, previa aprobación de la autoridad sanitaria: 72 pacientes con melanoma (el más grave cáncer de piel), en estadio de muy alto riesgo, serán vacunados; otros 36 recibirán interferón alfa, el medicamento más utilizado hoy. Si la vacuna fuera eficaz, como se viene probando en grupos más pequeños, en tres o cuatro años habremos logrado una medicina para un cáncer muy frecuente entre personas de 15 a 44 años, cuya morbilidad crece en el mundo y en el país registra 5000 nuevos casos por año.

La Fundación Sales tomó la decisión de financiar también este ensayo final, pues los pacientes se vacunan sin costo. La prueba, con equipos de muy alta tecnología, que ya importamos, nos costará alrededor de un millón de dólares. Miles de ciudadanos de medianos y bajos recursos donaron en estos años 4.350.000 dólares que se aplicaron a nuestros programas, junto a empresas, fundaciones y grandes donantes individuales. El conjunto de los pequeños contribuyentes aportó más que los mayores, pero éstos nos permitieron afrontar las importaciones más costosas.

Estamos en el punto culminante de un proceso de I+D, donde la investigación básica y aplicada confluirá en el desarrollo experimental empresario. Vivimos el proceso de la transferencia tecnológica a una empresa argentina: el laboratorio Pablo Cassará, que está en condiciones de realizar el desarrollo farmacéutico, con los estándares exigidos para registrar y comercializar la vacuna internacionalmente. La acción empresarial es fundamental para la producción y exportación de la nueva medicina y será paralela a la fase científica final, que se realiza en centros de excelencia: Instituto de Investigaciones Bioquímicas Buenos Aires (IBBA-Conicet), Fundación Instituto Leloir, Centro de Investigaciones Oncológicas, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (UBA) y Hospital Interzonal de Agudos Eva Perón.

En la Argentina, hay poquísimos desarrollos farmacéuticos innovadores. El nuestro sería el primer desarrollo local contra el cáncer que, además, puede constituirse en la primera vacuna terapéutica antitumoral del mundo. Los beneficios para el país serían importantísimos en lo económico y en el campo científico. El círculo virtuoso muestra el papel de las fundaciones y de los ciudadanos en los procesos de I+D, que debería extenderse para ayudar a construir nuestra riqueza.

El autor es director ejecutivo de la Fundación Sales y vocal titular de la Federación de Fundaciones Argentinas.